El Cañón de Pandora está sobre las faldas del Volcán Turrialba, en una finca privada con acceso por coordinación directa con los dueños. Al final del recorrido hay un mirador donde 26 cataratas caen sobre una misma pared de roca. Uno de esos lugares que existen en Costa Rica y muy poca gente conoce.
El recorrido es de 22 km, dificultad intermedia-avanzada con buena condición física. Son entre 5 y 6 horas de caminata en total. El camino pasa por ceniza compactada, bosque marcado por emisiones de azufre y tierra que cambia con cada kilómetro. Zapatos de hike, no opcionales. El ritmo lo marca el grupo.
Para estar sobre el volcán antes del amanecer, la salida desde San José es a las 3 de la mañana. Empacá una mudada seca para dejar en la buseta. Cuando bajás de la montaña, te la agradecés. El cupo es limitado.
El clima en la montaña cambia sin previo aviso. Si el día del hike hay neblina en el cañón, eso también es parte de la experiencia volcánica.
Tres puntos de recogida en San José. Confirmás el tuyo al inscribirte.
Ceniza compactada, bosque marcado por azufre, tierra volcánica. Al final llegás a un mirador con vista frontal a las 26 cataratas. Se ven desde arriba, cayendo sobre la misma pared de roca.
Al bajar del cañón, el almuerzo es en la Cafetería Alfonsina, dentro de la Finca Aquiares.
Aquiares es una de las fincas cafetaleras más antiguas de Costa Rica. Producen café arábica de altura, de origen, con reconocimiento internacional y certificación sostenible desde 1890. La cafetería está en medio de la finca, rodeada de café.